Argyris Demertzis

En mi adolescencia era una herejía andar en bicicleta y jugar al billar. Hoy en día, las motos dominan las ciudades griegas y la mayoría de la gente considera que para realizar una carambola se requiere pensamiento, autoconcentración y disciplina mental y corporal.

En mis años de juventud era herético creer en la colectividad y las comodidades tradicionales, dando la espalda al impulso individual y al consumismo. Hoy todos reconocen los callejones sin salida de la individualidad y miden en las estadísticas oficiales el costo, el dolor y la miseria de la voluntad y la agresión humanas.

En la mediana edad, mi elección de tener una pequeña casa en el campo con mi familia, buscando una solución confiable, asequible, amigable con las personas y el medio ambiente, fue la elección de una casa prefabricada. Busqué y confirmé que los mejores en su tipo son Michalis y Nikos junto con sus dignos socios. Para muchos, esta solución sigue siendo herética. Pero es una solución poética ya la vez práctica y económica, como la bicicleta para la ciudad. Su selección necesita un ambiente de juego, como el billar. Toma el poder de decisión contra lógicas establecidas, que sabemos de antemano conducen a callejones sin salida y al costo de la desesperación. Es lo nuevo que viene y vale la pena, sin el costo.

Michalis y Nikos, sigan con el esfuerzo. Valor…

Amigable,
Argyris Demertzis