Apostolia y Katerina Karpouzopoulou
La primera imagen con la empresa KOFINAS partió de la casa ya realizada de la hermana
yo y mi yerno en Porto Rafti, de la que nos sorprendió el resultado
y tiempo de entrega. Entonces mi madre y yo dijimos atrévete a
realicemos nuestro propio "sueño".
Nuestro contacto personal con la empresa comenzó a principios de octubre de 2017, donde lo cerramos
convenio. Desafortunadamente, tomó mucho tiempo para que se emitieran los permisos de demolición y
construcción, por parte del ingeniero civil de la empresa (G.X.), con la consecuencia de que obtenemos suficiente
fuera de plazos, por el tiempo de entrega de la vivienda.
Este retraso nos creó varias reservas, pero cuando comenzó el trabajo,
principios de agosto de 2018, el optimismo y la sonrisa volvieron a nuestros rostros, con el fin de
poco a poco estamos viendo nuestro sueño hecho realidad.
Todas las personas que trabajaron en la construcción de nuestra casa fueron agradables,
dispuestos, serviciales y les agradecemos mucho por eso.
El capataz de la empresa, Artemis Kavalaris, era el pilar principal de nuestra casa y
de su implementación. Era muy comunicativo y cooperativo. Todo lo que necesitábamos
la que le pedimos, estuvo siempre a nuestro lado para cumplir nuestros deseos. En
durante todo este tiempo nos ayudó mucho Eugenia Kofina, que siempre estaba sonriendo
y dispuestos a servir y darnos la solución de manera inmediata y eficiente
cualquier problema que surja.
La única queja que pudimos expresar de nuestro lado y para el futuro
evitando quejas a la empresa, fue la ausencia de nuestro ingeniero civil, según
construcción de la casa.
El plazo de entrega, desde que se iniciaron las obras de la vivienda, se cumplió
dentro de los 40 días, como nos lo habían confirmado. Septiembre de 2018 por fin nos ha encontrado
con nuestro nuevo hogar.
El resultado es la imagen de la casa. Y la imagen, es lo que realmente teníamos
sueño
Muchas gracias a la empresa KOFINA por hacer realidad nuestro sueño...
Apostolia y Katerina Karpouzopoulou
